Beberte en cada frase, sentir tu dulce sabor recorriendo mis oidos, inundando mi garganta, amarrando mis manos, acorralando mis sentidos. Sin importar que no me veas, sin importar que no me oigas, sin importar no ser destinatario de tu voz. Porque aún asi, no puedo dejar de quererte, no puede dejar de mirarte, no puedo dejar de escucharte, de beberte en cada frase.
domingo 18 de septiembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Con lo bonito que es entregarse a la otra persona,
confiar en ella y no pensar en nada más
que en verla sonreír.




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada